Dos países, dos culturas y un mismo lugar para celebrar una historia que llevaba tiempo escribiéndose.
La boda de Mackenzie y Javier fue elegante, íntima y llena de momentos sinceros. Rodeados de las personas que más quieren, celebraron un día tranquilo, emocionante y muy suyo en A Quinta da Auga.
Aquí tenéis un pequeño adelanto de una jornada que fue un auténtico privilegio fotografiar.
Espero que estas imágenes os hagan revivir cada abrazo, cada sonrisa y cada emoción mientras termino de preparar vuestra galería completa.